martes, 27 de noviembre de 2018

Bembas en Libertá

Pa' las bembas

Vivir-La
en Isla
es saberse magullada y seguir
es estar
en gerundios
escuchar pa' crear
aprender a caer
caminar de la mano tierna
pequeña 
confiar en proceso
llanto de por medio
no interrumpe la acción
no hay caras sino besos
bembas obstinadas en amar su labor
arando el suelo con las manos
construyendo utensilios con calor
comparten la risa
ese amor
les separa del resto
brilla la intención
lucha duradera
tejedoras de ilusión
impresoras humanas
su tinta visibiliza traba
en un país sin país
en una costa del rincón.


 - Jalisco

Nos visitan.


Con su taller en la espalda
regresan a Mayagüez
a sumergirse, de chapuzón.


En residencia.


Caminar de un lado a otro, entre café, pega y papel... vicios comprometidos a la razón.  Tiempo es arte.  Cada minuto labor.  Encontrarse, reconocerse y entenderse con artistas activas y comprometidas en el casco de Mayagüez es una de las ventajas de caminar una ciudad wanabí.  Entre los fundamental-ISMOS y la represión que se respira en una colonia en medio del caribe, brota, por aceras y muros olvidados, un lenguage que baila en las fronteras, en la transdisciplina.  

Verónica Torres Ibañez y Cristian Larcuente son las mentes y manos creadoras del proyecto BEMBA PR.  

Y cito:  "Propuestas de arte con enfoque social.  Promovemos el arte como vehículo de participación política en la esfera pública. La creatividad como instrumento de lucha”

"¡Viva la Reyerta! es una exposición de arte multidisciplinaria que, en el contexto de un Puerto Rico en resistencia, pretende ser un espacio de intercambio de ideas, posturas y contradicciones a través del arte.  "

Es un evento autogestionado por Bemba PR, y tiene como objetivo la descentralización de las artes  al  servir de plataforma para que estudiantes y artistas independientes locales de diferentes partes de la isla puedan exponer con total libertad sus proyectos.
En mayo del 2018 se llevó a cabo la séptima edición de su proyecto ¡Viva la Reyerta! en TallerLibertá.   

"Creemos fuertemente que la existencia de espacios alternativos donde la educación y el entretenimiento armonicen son fundamentales para construir el Puerto Rico que queremos y merecemos. Reyerta es un concepto que procede del vocablo latino referta. Se trata de un enfrentamiento, una pelea, una disputa o un altercado. Una de las características más llamativas de la reyerta es que suele comenzar entre un grupo reducido de personas, quienes verdaderamente conocen el motivo del enfrentamiento, pero en cuestión de segundos se expande e incluye a decenas y decenas de individuos que se suman al eco." 

Bemba PR comienza su trabajo de base en el oeste aglutinando una escena independiente en un line-up de hip hop y poesía como parte de la exposición "Visibilizando Buitres".  Como parte de la exposición y en colaboración con la Brigada Solidaria del Oeste, Verónica y Cristian ofrecen de manera gratuita y accesible el taller 'PROPAGANDA POLÍTICA'.  Es un taller teórico y práctico para compartir los proceso creativos, las influencias y las herramientas que utilizan al trabajar.  
  
Estimular el pensamiento crítico y la deconstrucción como parte de la campaña de Aborto Libre PR de #NOalPS950 se traduce en gestión: CUERPA: Jornada sobre identidades y sexualidades.  Junto con el proyecto de Leamos Mas PR y Amalgamas PR y como preámbulo a la reyerta se crea una jornada educativa enfocada en visibilizar y abordar temas como identidades, sexualidad en la infancia, masculinidades, y educar sobre los esfuerzos hechos para lograr un aborto libre, seguro y accesible.  En rebeldía y construcción converge un junte de arte plástico, música y performance: ¡Viva la Reyerta! FEMISTA, en su octava edición. 
La residencia artística de Bemba PR permite al dúo una inmersión en el trabajo de base que se ha creado a partir de la colaboración y gestión de comerciantes y artistas en LA ZONA Mayagüez, nombre adoptado por la comunidad de artistas que habitamos y orbitamos por las calles aledañas a la Plaza de Mercado en el pueblo.  Un ejemplo lo fue el encuentro de diseñadores y marcas locales bajo el nombre  de "Tichea", que se celebró en la calle San Vicente y que abrió la puerta de la Galería Betances para exposición. 


ISLA CANCELADA es una propuesta que incita, positivamente, al re-uso y reciclaje de materiales encontrados para la creación.  Una instalación que nos invita a reflexionar sobre nuestra condición humana y la contradicción de la construcción social. 



La condición puertorriqueña, vivir entre veneno y experimentos de un sistema corrupto, compromete a estas bembas rebeldes a rotular y situar en alerta una sociedad en anestesia que se consume por consumir.  Bemba PR diseña un lenguaje visual que refleja con claridad la violencia que significa vivir en una colonia en medio del Caribe.  Como un shout out a Vladi , y en referencia a los argumentos que nos presenta en "Isla Apta" e "Isla Deuda", la instalación de las bembas adopta el nombre de ISLA CANCELADA










   ...conclusiones no conclusas...

Ser y estar se manifiesta en una convivencia que germina en labor.  De-construir SE desde el amor y el cuidado, desde la ternura que explota en molotovs.  Una rabia que florece, unas bembas sin temor.
Repensar SE y valorar las diferencias que promueven la gestión.  


Pendientes al conteo regresivo de la instalación ISLA CANCELADA y nos vemos el 14 de diciembre. 



Invierte en futuro. 

Bemba PR
Paypal  



Taller Libertá

Taller Libertá es un espacio de encuentro para gestar y crear conceptos y obras de arte transdisciplinario accesible a la comunidad a través de talleres, laboratorios y presentaciones en diferentes medios.  Su misión es servir de herramienta para el desarrollo e investigación de la labor artística en Borikén.


Está ubicado en la calle Pablo Casals #66 (antigua calle Libertad) justo frente a la Plaza de Mercado de Mayagüez.  Es precisamente el SITIO lo que nos permite tener alcance a transeúntes, estudiantes y personas vecinas de la comunidad.

Invierte en arte.



sábado, 5 de mayo de 2018

¡¡A Papel Machete no!!





Recuerdo la primera vez que vi a Papel Machete en acción. Fue en el Teatrito del RUM  para el 2009. Un batallón de artistas detrás de una pantalla manipulando títeres, haciendo música y contando historias de las diferentes luchas de clases que se vivía en el país para entonces. Debo admitir que nunca había visto algo como aquello. El nivel estético y técnico era evidente. Se podía apreciar la calidad del trabajo por la precisión y la originalidad de sus títeres. Pero lo más que me impresionó fue la frescura de sus libretos. La capacidad y valentía de hablar sobre temas controversiales como la huelga de maestras del 2008 o la de estudiantes del 2005. La babilla para denunciar con nombre y apellido a corruptos y de enaltecer con nombre y apellido a quienes luchan. La astucia de convertirse en un periódico para quienes buscamos cambiar el país, de reconocer que quienes luchan tienen derecho a vencer.

La segunda vez que vi a Papel Machete fue con su títere gigante en la huelga de los Once Recintos en el 2010. Nuevamente quedé impactado. Una de las preguntas que uno se tiene que hacer cuando empieza hacer teatro es dónde. En qué lugar y para qué público se hace teatro. La respuesta de Papel Machete: la calle, las canchas, las huelgas, las barriadas. Llegar a los lugares que habitamos los pobres, los sin futuro. Pero no se trata de solo salir a la calle, es salir a impactar. A llevar cuentos de liberación, a desmentir políticos, a agitar comunidades, en fin, a crear revolucionarias.


Pudiera seguir recordando y analizando la trayectoria. Entrar en explicar la versatilidad y utilidad de un títere gigante en una marcha combativa. O cómo pocos años más tarde el grupo desarrolla un marching band. Atreviéndose a bailar y consignar a un ritmo que no es plena, como contingente, sin pretensiones fuera del bienestar de la manifestación y del arte. Pero para eso necesitaría otros escritos, varios. Mi objetivo no es ese.

Mi objetivo es afirmar que Papel Machete es sin lugar a dudas una de las colectivas más importantes del teatro y la lucha local de la pasada década. Y como tal, a pesar de lo que sus pares puedan pensar, el estado lo reconoce. Sí, muy bien que lo reconoce. A tal nivel que tras dos días de grandes movilizaciones populares, las compañeras están bajo el hostigamiento de la Policía de Puerto Rico. Helicópteros y patrullas merodean las cercanías de la Casa Taller Cangrejera en claro intento por intimidar nuestros colegas. Desde Vueltabajo repudiamos rotundamente la persecución selectiva y malintencionada por parte del gobierno. Responsabilizamos a Ricardo Roselló y a Héctor Pesquera por cualquier daño que ocurra a la salud e integridad de nuestras compañeras. Y advertimos que no lograrán acallar las voces del teatro popular y disidente de nuestro país.

A nuestras colegas les decimos que cuentan con nosotras para enfrentar a estos ladrones hoy y mañana. Que las calles son nuestras, que la lucha continúa y que con papel y machete armaremos un mejor futuro. Gracias maestras y maestros.


Un abrazo solidarios desde el oeste,
Mayo 2018

Rau, Eury y Zu         
Vueltabajo



miércoles, 9 de agosto de 2017

Vueltabajo Colectivo denuncia ataque a producciones independientes en plaza pública de Mayagüez e insta a la ciudadanía a defenderlas

COMUNICADO DE PRENSA

Para difusión inmediata

foto: Alana Toro Ramos
(Mayagüez, 9 de agosto de 2017)Vueltabajo, 
colectivo independiente y transdisciplinario con amplia trayectoria de autogestión artística y accesible al pueblo de Mayagüez y al oeste de Puerto Rico, denuncia el reciente ataque a CIRCO DE LA PLAZA, una de sus producciones más queridas y apoyadas por las y los residentes del oeste del país.  


Este evento, que tiene ya una trayectoria de tres años en la Plaza Colón de Mayagüez durante los últimos domingos de mes en temporadas de mayo a octubre gracias al esfuerzo y colaboración de grupos artísticos del patio [Ágape Teatro, Casa Múcaro, Los Trotamundos de Mayagüez, Matotumba, Makanaki, Leámos más PR] comerciantes locales y amigos, es ansiosamente esperado por el público, al que no se le cobra entrada, sino que estas y estos aportan lo que pueden.

            Como bien indica Lester Jiménez para el periódico Primera Hora (8/3/2017) El público, sin duda, juega un papel importante en cada presentación, especialmente los niños, que interactúan constantemente con los actores. Además, cada pieza es única, ya que incorporan elementos de la actualidad con un mensaje de carácter social”. Por su parte, Beatriz Llenín Figueroa, profesora en el Recinto Universitario de Mayagüez de la UPR, indicó: “El trabajo de Vueltabajo y sus colaboradores es lo que hace país. Mientras los grandes intereses se dedican a destriparlo, iniciativas como el Circo de la plaza, hechas a pulmón, demuestran que Puerto Rico sigue vivo de imaginación y sueño. Como maestra, puedo identificar los gestos faciales que indican transformación ante una experiencia o conocimiento nuevos. Así son innumerables caras de pueblo que he visto en el Circo.”


A pesar de dicha trayectoria, del apoyo del público y del hecho que existe un acuerdo  que separa el uso de la plaza cada último domingo del mes de mayo a octubre de 3 a 8pm, para el montaje, celebración y desmontaje del circo, Vueltabajo fue abordado el pasado viernes 4 de agosto con representantes del municipio y de la corporación de promotores Madera Events para indicarles que la entidad ha decidido celebrar el mega-evento “45 Aniversario del Carnaval Mayagüezano”.  El mismo es impulsado con múltiples y jugosos contratos, durante los días 25-27 de agosto de 2017, sin tomar en cuenta la reserva del espacio para el evento comunitario Circo de la Plaza.

foto: Alana Toro Ramos
 "Para nosotras es imposible incluirnos en esta celebración ya que no ofrece el ambiente saludable, comunitario y de solidaridad que por años hemos ido desarrollando" mencionó Eury G. Orsini, artista colaborador y uno de los organizadores del circo. "Se han apropiado, al presentarse justo en esta fecha, de una gestión que lleva tres años ofreciendo un espacio fértil para el pensamiento crítico, arte y sana convivencia a las miles de personas que nos han visitado" puntualizó Zuleira Soto Román, artista colaboradora y organizadora de dicho evento comunitario.

            Esta acción ha llevado a que el colectivo de artistas decida cancelar la presentación de Circo de la Plaza programada para el 27 de agosto y retomar funciones para la próxima fecha pautada del 24 de septiembre. Vueltabajo ha venido costeando, difundiendo la publicidad y convocando artistas que vienen de distintas partes de la isla, como por ejemplo a Tere Marichal y Jimena Lloreda en la edición de agosto, para el Circo de la Plaza desde hace varios meses sin apoyo institucional, además de que la cualidad de “último domingo de mes” es de todas y todos conocida desde hace tres años.  

El colectivo Vueltabajo denuncia y repudia esta falta y atropello al trabajo y autogestión
foto: Alana Toro Ramos

artística local que no cuesta nada al erario municipal ni a las y los residentes del pueblo, mientras se organiza a última hora un evento sumamente costoso en tiempos de crisis fiscal y cuyos beneficios serán devengados por intereses privados con amplios recursos económicos a su haber con un evento que originalmente se celebra en el Boulevard Eudaldo Báez García para las fechas de abril o mayo.


La plaza es pública y el uso debe ser equitativo para todas y todos debe ser respetado. Instamos a la comunidad a defenderla como un bien común del pueblo de Puerto Rico. En el Circo, “todo lo que puedas imaginar es real.” Trabajemos para imaginar un país donde el arte y el trabajo enriquezcan las vidas del pueblo, en vez de lucrarse a su costa.


Vueltabajo Colectivo

sábado, 18 de febrero de 2017

No se sueltan


Reseña de Taller de Teatro Físico
(Vueltabajo Colectivo, Mayagüez)
Febrero 2017
Beatriz Llenín Figueroa

Estamos en El ojo. Que estamos en el ojo del huracán lo sabemos todas. Escribo que estamos en El ojo no como metáfora, sino como referencia literal a un espacio que se llama así.

Es una casa colonial. Lo único rescatable de esa expresión es la arquitectura. Los arcos, las columnas y las larguísimas persianas. La loza en el piso también. La brisa de una noche de febrero se pasea por el pasillo que conecta la puerta del frente –dividida, por un balcón angosto, de la calle Iglesia, justo frente al Hotel… Colonial– con el patio de atrás. Del techo de las dos áreas comunes, enlazadas por un arco, cuelgan lámparas de intrincados cristales.

Es difícil decidir entre ayer y hoy. Muchos ojos que no se ven nos miran. Todo retumba. La casa está hecha de los amores, las iras, los gritos, los llantos, las risas de gentes que no conocimos. Y de las pequeñas arañas, lagartijos, mimes y reinitas que acompañamos y nos acompañan a diario. ¿No será que nuestra percepción lineal del tiempo es demasiado precaria, quizá, incluso, tonta? El tiempo es tan elástico aquí. Llegué tarde a la sesión y las próximas dos horas transcurren con densidad de siglos. ¿El tiempo del cuerpo? ¿Del arte? ¿Del teatro?

La calle Iglesia pasa por detrás de la catedral de Mayagüez, enclavada justo en el tope de la colina, como era de esperarse. El ojo está en una de las bajadas. En la otra, está la boca, digo, la panadería ricomini. Las noches en este pueblo, como en casi cualquiera del país, tienen poca luz y muchos callejones. Todo se ha diseñado para que ni tú ni yo nos enteremos de estas noches. La vialidad está en otra parte, siempre circunvalando el pueblo como contundente evidencia del cambio imperial: pasar de una economía fundamentada en la iglesia, la alcaldía y las calles angostas a otra asentada en la autopista, el servicarro y el mol. Por eso, llegar todas las semanas, por tres meses, a El ojo, es un acto de voluntad y esmero. Eso lo siente en la piel cualquiera que entre a las sesiones del Taller de Teatro Físico que allí (y en otro lugar, otro día de la semana) ofrece, semanalmente, Vueltabajo Colectivo.

Al grupo lo arremolina un deseo. Apuesto que será distinto si lo preguntara individualmente. Pero, por ahora, solo intento percibir el deseo en la atmósfera que crea un grupo de cuerpos reunidos para hablar lenguajes no verbales. Ante la avalancha de shock and awe del presente en Puerto Rico, estos cuerpos se juntan, me parece, para pensar con sí mismos, obedeciendo al deseo de un país otro, “weaponizing love,” armando amor, diría una amiga-hermana.

¿Lenguajes no verbales? Ejemplo 1: cuerpos en el piso imitando el movimiento de las olas al romper en la costa, regresar y volver a romper. Luego de unos minutos de práctica disciplinada y consciente, los cuerpos son las olas. Escribo esto con frenesí en mi cuaderno. ¿De veras son las olas? Ondulaciones. Líneas curvas. Cuellos liberados. Torsos de agua. El grupo es el mar. ¡El grupo es el mar!
 
La voz de las maestras resuena en la arquitectura colonial y viaja con la brisa de la noche. Dice lo que queremos y lo que no queremos. Corrige con generosidad. La sombra de su cuerpo-usado-como-ejemplo se proyecta en las paredes. Y todos los cuerpos, muy poco a poco y sin previo aviso, van sincronizándose en su oleaje. Hay algo paleolítico en esto –el ojo es la caverna en medio del ritual de los inicios– que me conmueve. Hemos perdido contacto con el rito, ergo, hemos perdido contacto con la otra. Y esa otra es la otra humana, pero también la otra especie y el propio planeta. 

Ejemplo 2: juego de dos sillas con lenguaje de otro animal –no humano– en tu cuerpo. El acto teatral es capaz de volverte cangrejo sin ilustrar el cangrejo. Volverte mosca sin imitar la mosca. Volverte lombriz sin estar en el piso. Volverte otra.

¿Qué pasaría si Puerto Rico dijera su deseo? (Estoy hablando de deseo en el sentido más abarcador posible. De hecho, no permitir que el deseo sexual monopolice y, por tanto, restrinja, el concepto deseo, es un deseo.) Milenios de sumisión nos han hecho olvidar cómo establecer contacto con el deseo. Cómo leerlo. Decirlo en voz alta. A-fir-mar-lo. Todo es desviación, eufemismo, lenguaje indirecto, pasivo, titubeante, podría ser, podría decirse que… “¿Verdad?” es una de nuestras muletillas favoritas.

Un acto teatral deliberado es sagrado. Demarca un tiempo y un espacio para sí, para el cuerpo y su deseo, para que pueda articularlo, construirlo, decirlo. En la medida en que lo hace, ese cuerpor se sale de sí, se vuelve otra, se encamina hacia la otra. Creo en la sacralidad secular de un cuerpo que afirma su deseo. De un cuerpo que afirma el amor. De un cuerpo que afirma la libertad.

Último ejemplo: un juego que se llama la balsa de la medusa. Los cuerpos se agarran, juntitos, muy juntitos, para no caer de una balsa en medio de la tempestad. El maestro es la medusa que quiere separarlos. Llega otra estudiante, a la que también se le asigna el rol de la medusa. Intentan de todo: desde los jalones más violentos hasta las cosquillas más sutiles. La lucha es constante y evidente. El maestro grita, “¡buena!” Lo grita cada vez que no se sueltan, aunque casi, pero no.

No se sueltan.

no
se
sueltan

Gracias, Vueltabajo.


País, no te sueltes. 

lunes, 5 de diciembre de 2016

Comentario: arte callejero y espacios públicos

         Vídeo con voz del promotor que alquila la plaza de Mayagüez durante estas navidades previo a   una presentación de Clown/Mimo que se realizó en este espacio público.

Grabado por Zuleira Soto-Román


Otro año de gestión
          2016 ha sido prueba del largo camino que tenemos a la hora de hablar de justicia, equidad, salud, educación y arte. Entonces encuentro necesario (antes de terminar el año) abrir una conversación sobre el uso de espacios públicos por artistas independientes.

          El Pasado domingo 4 de diciembre de 2016 decidí regresar a la plaza pública de Mayagüez a realizar labor de teatro callejero luego de un mes de ausencia. Gracias a que Zuleira andaba documentando con su cámara puedo escribir y mostrar imágenes de lo ocurrido. Sabemos que la plaza pública de Mayagüez tiene la particularidad de que cada año la Administración Municipal obsequia un encendido navideño cargado de luces, atracciones y música. Muchas personas disfrutan del evento, pero este encendido cambia la dinámica de uso de la plaza por completo. Los artistas que mes tras mes mantienen la plaza viva y segura se les dificulta el trabajo pues la misma está ocupada.

          Armé el equipo (y voluntad) para salir a llevar mi arte a la calle. Como artista esto es importante; mantienes un entrenamiento activo, muestras trabajo a un público que no se lo espera (lo que me ofrece una reacción sincera) y paso el sombrero que recoge donativos del público. Aunque entiendo que este (el dinero) es el problema principal, no es ahí donde comienza el debate.

          Un obrero de la policía municipal y la persona encargada del evento en cuestión entendían que yo no podía presentar allí utilizando la electricidad que sale de la alcaldía (un receptáculo que está fuera del edificio y que regularmente las personas usan para cargar sus celulares).  Que no podía presentarme allí pues la plaza estaba separada por una empresa privada para correr ese evento (como bien se explica en el vídeo). Entonces despierta mi cuestionamiento. ¿Quiere decir que la plaza pública es privada en navidades?

- Si. (Respondió esta persona).

          Podemos discursar sobre todo lo que esto implica pero mi pregunta redunda, quiero saber si es posible que un espacio público sea privado durante un tiempo determinado. Que la administración municipal pueda ofrecer la plaza por un precio, y cerrar el uso de la misma para lxs artistas que trabajamos allí el resto del año . De todas formas me presenté. Moví mis cachivaches de lugar y presenté. Me grabaron mientras lo hacia, pero decidí no detener mi acto.

Permisos
          Según las personas en la conversación: "Hay que tener permiso del municipio". Lo que estas personas no saben es que esto es algo con lo que llevamos trabajando por tres años. Buscando permisos y tratando de conseguir ayuda. Esos permisos no existen. Solo se separa la plaza, y la persona o empresa que la separa tiene el derecho de utilizarla en exclusividad.

          Hasta ahora no hemos tenido mayores problemas con el municipio, solo inacción. Con eso estamos dispuestos a trabajar (mientras no haya represión). Esto lo entendemos muy bien pero hay que aclarar; el acto de calle no interrumpe las actividades que se realizan actualmente en la plaza. Solo se incluye. No estamos hablando de otro evento. Hablamos de una presentación con técnicas de clown y mimo. Presentaciones interactivas que las personas disfrutan mientras caminan y se mueven de lugar en lugar. No bloquea entradas, no hace que la gente deje de consumir, ni disminuye la asistencia a las atracciones principales. Solo añade valor a la experiencia de convivencia en un espacio público.

Dinero
          Otros se unieron a la conversación, se quejaban porque esta persona (yo), venía a cobrar y no pagaba nada. Por lo que entendemos que falta mucho por aprender sobre la cultura del sombrero.  El artista de calle basa parte de su sobrevivencia en el donativo.  Somos artistas independientes, presentamos sin ser contratados ni recibir un sueldo.  Esto es importante entenderlo pues los donativos que recibimos son agradecimiento y apreciación al trabajo que ese artista realiza.  De la misma manera la persona que observa decide no dejar nada en el sombrero y continuar su paso.  No hay un producto, ni una taquilla.  Las personas se llevan  una experiencia, fotos, y tal vez, ¡ojalá!, una carcajada  a sus casas.  No vendemos nada, es un intercambio.  El público agradece, no paga.

          Muchos de nosotros hemos estudiando en el exterior, llevamos mucho tiempo de carrera y educación profesional, sabemos como funciona este mismo sistema en otros países.  En fin, señoras y señores, no es el mejor método para hacerse ricos, pero es uno que satisface (a pesar de los $19 que te puedas hacer en una presentación) y ayuda a que un pueblo se sensibilice y experimente diversidad artística en su cotidiano.

Entonces
          Queremos un desarrollo artístico en el país pero todavía nos cuesta abrirle paso a un arte libre que permite uso del espacio público.  Contradecimos y complicamos ese desarrollo poniéndole barreras burocráticas.  Por eso entiendo que no puedo quedarme callado, hay que hablar y escribir sobre esas experiencias para ir superando obstáculos hasta encontrar una manera justa de convivir en estos lugares.  Es una conversación que se tiene que dar.  Quizás hace algunos años, en Mayagüez, no era de interés tocar el tema por falta de actos como estos, pero ahora existen y hay que atender.

Hago un llamado a la Administración Municipal.  A que defienda a las personas que mantenemos viva la plaza durante el resto del año y que haya acceso, entendiendo el compromiso que proyectan tener con el arte local, a presentaciones de estas disciplinas artísticas en la plaza pública de Mayagüez.

          Yo continuaré asistiendo a la plaza e invito a que otrxs artistas se animen a hacerlo. No es una cuestión de competir. Es un asunto de privatización de espacios públicos y como restringimos el uso de ese espacio a personas que con regularidad lo utilizan y mantienen vivo.

#lasplazassonnuestras

Eury G. Orsini
de Vueltabajo Colectivo
5 de diciembre de 2016



Foto por Zuleira Soto-Román








sábado, 24 de septiembre de 2016

Dos bellezas para ti, para nosotrxs - Beatriz Llenín Figueroa


foto; Christian Rodríguez
(Publicado originalmente en el periódico
Claridad Puerto Rico)

1.        Porque estás más perdía que un juey bizco en Caguas…

…siendo como eres de la provincia que colinda entre Isabela y San Sebastián, pides direcciones. Esperas las proverbiales “pasas dos o tres luces, no sé, eso es un más o menos, tú sae; cuando llegues a una intersección donde hay un macdónal, fíjate bien –creo que es macdónal, puede que sea bergerkín–, fíjate muy bien, porque por ahí no es.” O, en la alternativa, “te pasaste.”

Pero no. Te dan instrucciones de otro tipo, muy detalladas, muy precisas, con datos como: cuando llegues a Óscar, doblas a la derecha; en la luz de Atento, doblas a la izquierda; coges la calle de Crema. ¡Diablo, en Caguas están bien alante! ¡Ya le levantaron estatua a Óscar López (¡Libertad para Óscar, AHORA!)! ¡Desistieron de los monumentos horripilantes al nombre del municipio, al soldado caído o al colonizador asesino! Cuando llegas al área en cuestión, sin embargo, resulta que es Óscar Cash n’ Carry, negocio local. Y luego vas muy atenta, preguntándote quién será el Atento, viendo mientras pasas mil y un negocio gringo que serían referencias en un paisaje repleto de ellos (fasfúds, olweisnaintináin y cosas así), hasta que ves un letrero que lee, “Atento.” Resulta que es una empresa cagüeña de servicio al cliente. Finalmente, ya de salida de Caguas y habiendo preguntado en su plaza pública –donde pudiste (¡logro nada desdeñable!) tomarte un riquísimo café bajo la sombra de un árbol–, buscas a Crema y lo encuentras, con letrero testigo del pasado, en el edificio pintado de crema del café homónimo. El simpatiquísimo señor que te habló de Crema en la plaza confesó, con amplia sonrisa, tener muchos problemas con la derecha y con la izquierda (creo que pun intended). Pero lo de la calle de Crema fue infalible. Salí del casco de Caguas porque salí.

Y nadie, en todo un día de direcciones en vivo y sin yipiés, te mandó a buscar un wólgrin, un wólmar, ni un macdónal. ¡Uau!

Tomas ese pasadía en Caguas como belleza. Es para ti, para nosotrxs.

2.        Porque tienes a tus sobrinos de campamento…

…buscas desesperadamente opciones para el jangueo con niñxs en el oeste, que no sean, por favor, tipo cajita feliz. Te topas con un anuncio ni de que “Circo en la plaza.” ¡¿Juat?! ¿Circo? ¿En la plaza? ¿De Mayagüez? ¿En esa plaza de cierres y candados? Tú tienes que estar tripiando. Pero dices, bueno, démosle el chot. Le llegas. En un domingo de lluvia. Y allí están unxs muchachxs teatrerxs (se llaman Vueltabajo), que sin apoyo de ninguna parte, han hecho alianzas con varios grupos (¡sí, existen!) de cosas bellas (algunas de Aguada, otras de Añasco, creo que algo de Moca y así…): que si un grupo que hace malabares con cuicas, que si otro que los hace con uniciclos, que si una mujer que, vestida de cuentera fantástica con plumas y flores, pone al grupo de gente a cantar “tua, tua, tué; tu, tué, tu, tué, tamba” mientras hace un cuento ecologista de búhos y hadas, y otras cosas por el insólito estilo. Esa gente arrejuntá por amor (porque, ¿por qué más?) arma, todos los últimos domingos de mes, un circo pobre (en la onda del teatro pobre de Grotowski), que solo precisa de retazos de tela, narices pintadas, paletas de madera, cantería de ropa mezclada, escobas viejas e instrumentos musicales hechos con cartón reciclado. Y, por supuesto, de los chavitos que tú lleves pa echar en el sombrero.

Contra todo pronóstico de lxs contra-puertorriqueñxs, que dicen que este pueblo es incurrrto, que no apoya lo nuestro, que no sabe apreciar lo que tiene, que con un chin de lluvia, catapúm, tóelmundo pa su casa no sin antes provocar desmesurados tapones en las calles, allí se metió un gentío que llenaba más de la mitad de la plaza y calles aledañas, y que desafió el estrépito provocado por los campanazos tanto de catedral como de alcaldía. Les aseguro –es más, estoy dispuesta a jurar– que toa aquella gente, esa tarde de lluvia, fue feliz. Y la plaza dejó de ser testimonio del pasado colonial y del presente apocalíptico para volverse testimonio de otro presente, un presente arte, imaginación, invención ante la tragedia.

Ese domingo el sombrero se quedó corto, muy corto. El piso florecía billetes junto al sombrerito de fieltro.

Al final del primer número, lxs vueltabajerxs nos dejaron con una pregunta “loca,” algo así como: “¿es verdad que en el hormiguero soñar es obligatorio?”

Si el hormiguero es nuestro archipiélago, como crees suponía la pregunta, la respuesta es sí. Es verdad.

Tomas el circo en la plaza como belleza. Es para ti, para nosotrxs.

Y declaras que la belleza, como la poesía, como el sueño, es obligatoria en tiempos de crisis, mientras se revuelca el hormiguero.

sábado, 30 de julio de 2016

El derecho a la ciudad mediante el performance y la autogestión

"La participación supone practicarse en su forma directa y debe predominar el interés general sobre el individual. Se da ciertamente a través de los movimientos sociales y alejados, en muchas ocasiones, de los mecanismos formales para la participación. Según David Harvey, este concepto es, en síntesis, la legitimación de todo individuo a participar en la formación de una ciudad que se acople al bienestar colectivo. Para Lefebvre, el derecho a la ciudad es, entonces, “el escenario de encuentro para la construcción de la vida colectiva”... LEER ARTICULO COMPLETO
Por: William A. McCormick

Foto: Milton Ramirez Malavé