sábado, 18 de febrero de 2017

No se sueltan


Reseña de Taller de Teatro Físico
(Vueltabajo Colectivo, Mayagüez)
Febrero 2017
Beatriz Llenín Figueroa

Estamos en El ojo. Que estamos en el ojo del huracán lo sabemos todas. Escribo que estamos en El ojo no como metáfora, sino como referencia literal a un espacio que se llama así.

Es una casa colonial. Lo único rescatable de esa expresión es la arquitectura. Los arcos, las columnas y las larguísimas persianas. La loza en el piso también. La brisa de una noche de febrero se pasea por el pasillo que conecta la puerta del frente –dividida, por un balcón angosto, de la calle Iglesia, justo frente al Hotel… Colonial– con el patio de atrás. Del techo de las dos áreas comunes, enlazadas por un arco, cuelgan lámparas de intrincados cristales.

Es difícil decidir entre ayer y hoy. Muchos ojos que no se ven nos miran. Todo retumba. La casa está hecha de los amores, las iras, los gritos, los llantos, las risas de gentes que no conocimos. Y de las pequeñas arañas, lagartijos, mimes y reinitas que acompañamos y nos acompañan a diario. ¿No será que nuestra percepción lineal del tiempo es demasiado precaria, quizá, incluso, tonta? El tiempo es tan elástico aquí. Llegué tarde a la sesión y las próximas dos horas transcurren con densidad de siglos. ¿El tiempo del cuerpo? ¿Del arte? ¿Del teatro?

La calle Iglesia pasa por detrás de la catedral de Mayagüez, enclavada justo en el tope de la colina, como era de esperarse. El ojo está en una de las bajadas. En la otra, está la boca, digo, la panadería ricomini. Las noches en este pueblo, como en casi cualquiera del país, tienen poca luz y muchos callejones. Todo se ha diseñado para que ni tú ni yo nos enteremos de estas noches. La vialidad está en otra parte, siempre circunvalando el pueblo como contundente evidencia del cambio imperial: pasar de una economía fundamentada en la iglesia, la alcaldía y las calles angostas a otra asentada en la autopista, el servicarro y el mol. Por eso, llegar todas las semanas, por tres meses, a El ojo, es un acto de voluntad y esmero. Eso lo siente en la piel cualquiera que entre a las sesiones del Taller de Teatro Físico que allí (y en otro lugar, otro día de la semana) ofrece, semanalmente, Vueltabajo Colectivo.

Al grupo lo arremolina un deseo. Apuesto que será distinto si lo preguntara individualmente. Pero, por ahora, solo intento percibir el deseo en la atmósfera que crea un grupo de cuerpos reunidos para hablar lenguajes no verbales. Ante la avalancha de shock and awe del presente en Puerto Rico, estos cuerpos se juntan, me parece, para pensar con sí mismos, obedeciendo al deseo de un país otro, “weaponizing love,” armando amor, diría una amiga-hermana.

¿Lenguajes no verbales? Ejemplo 1: cuerpos en el piso imitando el movimiento de las olas al romper en la costa, regresar y volver a romper. Luego de unos minutos de práctica disciplinada y consciente, los cuerpos son las olas. Escribo esto con frenesí en mi cuaderno. ¿De veras son las olas? Ondulaciones. Líneas curvas. Cuellos liberados. Torsos de agua. El grupo es el mar. ¡El grupo es el mar!
 
La voz de las maestras resuena en la arquitectura colonial y viaja con la brisa de la noche. Dice lo que queremos y lo que no queremos. Corrige con generosidad. La sombra de su cuerpo-usado-como-ejemplo se proyecta en las paredes. Y todos los cuerpos, muy poco a poco y sin previo aviso, van sincronizándose en su oleaje. Hay algo paleolítico en esto –el ojo es la caverna en medio del ritual de los inicios– que me conmueve. Hemos perdido contacto con el rito, ergo, hemos perdido contacto con la otra. Y esa otra es la otra humana, pero también la otra especie y el propio planeta. 

Ejemplo 2: juego de dos sillas con lenguaje de otro animal –no humano– en tu cuerpo. El acto teatral es capaz de volverte cangrejo sin ilustrar el cangrejo. Volverte mosca sin imitar la mosca. Volverte lombriz sin estar en el piso. Volverte otra.

¿Qué pasaría si Puerto Rico dijera su deseo? (Estoy hablando de deseo en el sentido más abarcador posible. De hecho, no permitir que el deseo sexual monopolice y, por tanto, restrinja, el concepto deseo, es un deseo.) Milenios de sumisión nos han hecho olvidar cómo establecer contacto con el deseo. Cómo leerlo. Decirlo en voz alta. A-fir-mar-lo. Todo es desviación, eufemismo, lenguaje indirecto, pasivo, titubeante, podría ser, podría decirse que… “¿Verdad?” es una de nuestras muletillas favoritas.

Un acto teatral deliberado es sagrado. Demarca un tiempo y un espacio para sí, para el cuerpo y su deseo, para que pueda articularlo, construirlo, decirlo. En la medida en que lo hace, ese cuerpor se sale de sí, se vuelve otra, se encamina hacia la otra. Creo en la sacralidad secular de un cuerpo que afirma su deseo. De un cuerpo que afirma el amor. De un cuerpo que afirma la libertad.

Último ejemplo: un juego que se llama la balsa de la medusa. Los cuerpos se agarran, juntitos, muy juntitos, para no caer de una balsa en medio de la tempestad. El maestro es la medusa que quiere separarlos. Llega otra estudiante, a la que también se le asigna el rol de la medusa. Intentan de todo: desde los jalones más violentos hasta las cosquillas más sutiles. La lucha es constante y evidente. El maestro grita, “¡buena!” Lo grita cada vez que no se sueltan, aunque casi, pero no.

No se sueltan.

no
se
sueltan

Gracias, Vueltabajo.


País, no te sueltes. 

lunes, 5 de diciembre de 2016

Comentario: arte callejero y espacios públicos

         Vídeo con voz del promotor que alquila la plaza de Mayagüez durante estas navidades previo a   una presentación de Clown/Mimo que se realizó en este espacio público.

Grabado por Zuleira Soto-Román


Otro año de gestión
          2016 ha sido prueba del largo camino que tenemos a la hora de hablar de justicia, equidad, salud, educación y arte. Entonces encuentro necesario (antes de terminar el año) abrir una conversación sobre el uso de espacios públicos por artistas independientes.

          El Pasado domingo 4 de diciembre de 2016 decidí regresar a la plaza pública de Mayagüez a realizar labor de teatro callejero luego de un mes de ausencia. Gracias a que Zuleira andaba documentando con su cámara puedo escribir y mostrar imágenes de lo ocurrido. Sabemos que la plaza pública de Mayagüez tiene la particularidad de que cada año la Administración Municipal obsequia un encendido navideño cargado de luces, atracciones y música. Muchas personas disfrutan del evento, pero este encendido cambia la dinámica de uso de la plaza por completo. Los artistas que mes tras mes mantienen la plaza viva y segura se les dificulta el trabajo pues la misma está ocupada.

          Armé el equipo (y voluntad) para salir a llevar mi arte a la calle. Como artista esto es importante; mantienes un entrenamiento activo, muestras trabajo a un público que no se lo espera (lo que me ofrece una reacción sincera) y paso el sombrero que recoge donativos del público. Aunque entiendo que este (el dinero) es el problema principal, no es ahí donde comienza el debate.

          Un obrero de la policía municipal y la persona encargada del evento en cuestión entendían que yo no podía presentar allí utilizando la electricidad que sale de la alcaldía (un receptáculo que está fuera del edificio y que regularmente las personas usan para cargar sus celulares).  Que no podía presentarme allí pues la plaza estaba separada por una empresa privada para correr ese evento (como bien se explica en el vídeo). Entonces despierta mi cuestionamiento. ¿Quiere decir que la plaza pública es privada en navidades?

- Si. (Respondió esta persona).

          Podemos discursar sobre todo lo que esto implica pero mi pregunta redunda, quiero saber si es posible que un espacio público sea privado durante un tiempo determinado. Que la administración municipal pueda ofrecer la plaza por un precio, y cerrar el uso de la misma para lxs artistas que trabajamos allí el resto del año . De todas formas me presenté. Moví mis cachivaches de lugar y presenté. Me grabaron mientras lo hacia, pero decidí no detener mi acto.

Permisos
          Según las personas en la conversación: "Hay que tener permiso del municipio". Lo que estas personas no saben es que esto es algo con lo que llevamos trabajando por tres años. Buscando permisos y tratando de conseguir ayuda. Esos permisos no existen. Solo se separa la plaza, y la persona o empresa que la separa tiene el derecho de utilizarla en exclusividad.

          Hasta ahora no hemos tenido mayores problemas con el municipio, solo inacción. Con eso estamos dispuestos a trabajar (mientras no haya represión). Esto lo entendemos muy bien pero hay que aclarar; el acto de calle no interrumpe las actividades que se realizan actualmente en la plaza. Solo se incluye. No estamos hablando de otro evento. Hablamos de una presentación con técnicas de clown y mimo. Presentaciones interactivas que las personas disfrutan mientras caminan y se mueven de lugar en lugar. No bloquea entradas, no hace que la gente deje de consumir, ni disminuye la asistencia a las atracciones principales. Solo añade valor a la experiencia de convivencia en un espacio público.

Dinero
          Otros se unieron a la conversación, se quejaban porque esta persona (yo), venía a cobrar y no pagaba nada. Por lo que entendemos que falta mucho por aprender sobre la cultura del sombrero.  El artista de calle basa parte de su sobrevivencia en el donativo.  Somos artistas independientes, presentamos sin ser contratados ni recibir un sueldo.  Esto es importante entenderlo pues los donativos que recibimos son agradecimiento y apreciación al trabajo que ese artista realiza.  De la misma manera la persona que observa decide no dejar nada en el sombrero y continuar su paso.  No hay un producto, ni una taquilla.  Las personas se llevan  una experiencia, fotos, y tal vez, ¡ojalá!, una carcajada  a sus casas.  No vendemos nada, es un intercambio.  El público agradece, no paga.

          Muchos de nosotros hemos estudiando en el exterior, llevamos mucho tiempo de carrera y educación profesional, sabemos como funciona este mismo sistema en otros países.  En fin, señoras y señores, no es el mejor método para hacerse ricos, pero es uno que satisface (a pesar de los $19 que te puedas hacer en una presentación) y ayuda a que un pueblo se sensibilice y experimente diversidad artística en su cotidiano.

Entonces
          Queremos un desarrollo artístico en el país pero todavía nos cuesta abrirle paso a un arte libre que permite uso del espacio público.  Contradecimos y complicamos ese desarrollo poniéndole barreras burocráticas.  Por eso entiendo que no puedo quedarme callado, hay que hablar y escribir sobre esas experiencias para ir superando obstáculos hasta encontrar una manera justa de convivir en estos lugares.  Es una conversación que se tiene que dar.  Quizás hace algunos años, en Mayagüez, no era de interés tocar el tema por falta de actos como estos, pero ahora existen y hay que atender.

Hago un llamado a la Administración Municipal.  A que defienda a las personas que mantenemos viva la plaza durante el resto del año y que haya acceso, entendiendo el compromiso que proyectan tener con el arte local, a presentaciones de estas disciplinas artísticas en la plaza pública de Mayagüez.

          Yo continuaré asistiendo a la plaza e invito a que otrxs artistas se animen a hacerlo. No es una cuestión de competir. Es un asunto de privatización de espacios públicos y como restringimos el uso de ese espacio a personas que con regularidad lo utilizan y mantienen vivo.

#lasplazassonnuestras

Eury G. Orsini
de Vueltabajo Colectivo
5 de diciembre de 2016



Foto por Zuleira Soto-Román








sábado, 24 de septiembre de 2016

Dos bellezas para ti, para nosotrxs - Beatriz Llenín Figueroa


foto; Christian Rodríguez
(Publicado originalmente en el periódico
Claridad Puerto Rico)

1.        Porque estás más perdía que un juey bizco en Caguas…

…siendo como eres de la provincia que colinda entre Isabela y San Sebastián, pides direcciones. Esperas las proverbiales “pasas dos o tres luces, no sé, eso es un más o menos, tú sae; cuando llegues a una intersección donde hay un macdónal, fíjate bien –creo que es macdónal, puede que sea bergerkín–, fíjate muy bien, porque por ahí no es.” O, en la alternativa, “te pasaste.”

Pero no. Te dan instrucciones de otro tipo, muy detalladas, muy precisas, con datos como: cuando llegues a Óscar, doblas a la derecha; en la luz de Atento, doblas a la izquierda; coges la calle de Crema. ¡Diablo, en Caguas están bien alante! ¡Ya le levantaron estatua a Óscar López (¡Libertad para Óscar, AHORA!)! ¡Desistieron de los monumentos horripilantes al nombre del municipio, al soldado caído o al colonizador asesino! Cuando llegas al área en cuestión, sin embargo, resulta que es Óscar Cash n’ Carry, negocio local. Y luego vas muy atenta, preguntándote quién será el Atento, viendo mientras pasas mil y un negocio gringo que serían referencias en un paisaje repleto de ellos (fasfúds, olweisnaintináin y cosas así), hasta que ves un letrero que lee, “Atento.” Resulta que es una empresa cagüeña de servicio al cliente. Finalmente, ya de salida de Caguas y habiendo preguntado en su plaza pública –donde pudiste (¡logro nada desdeñable!) tomarte un riquísimo café bajo la sombra de un árbol–, buscas a Crema y lo encuentras, con letrero testigo del pasado, en el edificio pintado de crema del café homónimo. El simpatiquísimo señor que te habló de Crema en la plaza confesó, con amplia sonrisa, tener muchos problemas con la derecha y con la izquierda (creo que pun intended). Pero lo de la calle de Crema fue infalible. Salí del casco de Caguas porque salí.

Y nadie, en todo un día de direcciones en vivo y sin yipiés, te mandó a buscar un wólgrin, un wólmar, ni un macdónal. ¡Uau!

Tomas ese pasadía en Caguas como belleza. Es para ti, para nosotrxs.

2.        Porque tienes a tus sobrinos de campamento…

…buscas desesperadamente opciones para el jangueo con niñxs en el oeste, que no sean, por favor, tipo cajita feliz. Te topas con un anuncio ni de que “Circo en la plaza.” ¡¿Juat?! ¿Circo? ¿En la plaza? ¿De Mayagüez? ¿En esa plaza de cierres y candados? Tú tienes que estar tripiando. Pero dices, bueno, démosle el chot. Le llegas. En un domingo de lluvia. Y allí están unxs muchachxs teatrerxs (se llaman Vueltabajo), que sin apoyo de ninguna parte, han hecho alianzas con varios grupos (¡sí, existen!) de cosas bellas (algunas de Aguada, otras de Añasco, creo que algo de Moca y así…): que si un grupo que hace malabares con cuicas, que si otro que los hace con uniciclos, que si una mujer que, vestida de cuentera fantástica con plumas y flores, pone al grupo de gente a cantar “tua, tua, tué; tu, tué, tu, tué, tamba” mientras hace un cuento ecologista de búhos y hadas, y otras cosas por el insólito estilo. Esa gente arrejuntá por amor (porque, ¿por qué más?) arma, todos los últimos domingos de mes, un circo pobre (en la onda del teatro pobre de Grotowski), que solo precisa de retazos de tela, narices pintadas, paletas de madera, cantería de ropa mezclada, escobas viejas e instrumentos musicales hechos con cartón reciclado. Y, por supuesto, de los chavitos que tú lleves pa echar en el sombrero.

Contra todo pronóstico de lxs contra-puertorriqueñxs, que dicen que este pueblo es incurrrto, que no apoya lo nuestro, que no sabe apreciar lo que tiene, que con un chin de lluvia, catapúm, tóelmundo pa su casa no sin antes provocar desmesurados tapones en las calles, allí se metió un gentío que llenaba más de la mitad de la plaza y calles aledañas, y que desafió el estrépito provocado por los campanazos tanto de catedral como de alcaldía. Les aseguro –es más, estoy dispuesta a jurar– que toa aquella gente, esa tarde de lluvia, fue feliz. Y la plaza dejó de ser testimonio del pasado colonial y del presente apocalíptico para volverse testimonio de otro presente, un presente arte, imaginación, invención ante la tragedia.

Ese domingo el sombrero se quedó corto, muy corto. El piso florecía billetes junto al sombrerito de fieltro.

Al final del primer número, lxs vueltabajerxs nos dejaron con una pregunta “loca,” algo así como: “¿es verdad que en el hormiguero soñar es obligatorio?”

Si el hormiguero es nuestro archipiélago, como crees suponía la pregunta, la respuesta es sí. Es verdad.

Tomas el circo en la plaza como belleza. Es para ti, para nosotrxs.

Y declaras que la belleza, como la poesía, como el sueño, es obligatoria en tiempos de crisis, mientras se revuelca el hormiguero.

sábado, 30 de julio de 2016

El derecho a la ciudad mediante el performance y la autogestión

"La participación supone practicarse en su forma directa y debe predominar el interés general sobre el individual. Se da ciertamente a través de los movimientos sociales y alejados, en muchas ocasiones, de los mecanismos formales para la participación. Según David Harvey, este concepto es, en síntesis, la legitimación de todo individuo a participar en la formación de una ciudad que se acople al bienestar colectivo. Para Lefebvre, el derecho a la ciudad es, entonces, “el escenario de encuentro para la construcción de la vida colectiva”... LEER ARTICULO COMPLETO
Por: William A. McCormick

Foto: Milton Ramirez Malavé

martes, 12 de julio de 2016

Votación para selección - UNA TARDE - Pieza Video Danza 

Amigos, amigas, colegas, familia, socias, socios, mecenas, patrocinadores, gestoras y gestores todas y todos:
Nuestro cortometraje 
Una Tarde ha sido seleccionado semi finalista en la edición número 39 del Festival Internacional de Cine Elche en Alicante, España.

HASTA EL 21 DE JULIO el festival Elche mantiene abierta la sección de "escogido del público".

Te exhortamos a visionar y votar por nuestro corto --una obra híbrida de video-danza-música- documental que lleva un año producida y recorriendo muestras, encuentros, exhibiciones y festivales nacionales e internacionales.

El enlace te conduce a la página del festival donde podrás registrarte para votar, comentar y visionar muchas obras más.

ENTRAR AQUÍ - VER Y VOTAR POR VIDEO
Para votar debes registrarte y ver el video
Para registrarte debes tener a la mano:
- # de pasaporte
- cuenta de email

¡AYÚDANOS!!

Apoya esta obra concebida por Ñequi González y Maria Elena Garcia desde la convocatoria y programación de Vente14: Cuerpo Contemporanea, instalada en la Plaza Barcelo del Barrio Obrero de Santurce, Puerto Rico, en el espíritu de la coexistencia, la tolerancia y la colaboración entre Boricuas y Dominicanos.

Te saludamos.
Myrna Renaud y Eury G.Orsini
Directores/ Editores
Una Tarde

Una Tarde Screenings and Awards

Mi Cuerpo Mi Territorio / Video and Performance Festival
Patio Taller, Puerto Rico & Sao Paolo, Brazil
Septiembre 18, 2015
Puertorican premiere & World premiere

TIF Video Challenge / Online Festival
Nicosia
Cyprus
June 1, 2016
International premiere

Paseo Polimata / Downtown Multi Arts Expo
Mayaguez
Puerto Rico
June 29, 2016

39th Elche International Independent Film Festival
Alicante
Spain
July 15, 2016
Semi-finalist

Sirococortos Short Music Fest
Madrid
Spain
July 13, 2016

martes, 14 de junio de 2016

Descartografías y recartografías de La ciudad letrada: dando una "Vueltabajo" Carlos Manuel Rivera

Bronx Community College, City University of New York

            Debido a la necesidad de descartografiar y recartografiar los compartimentos de La ciudad letrada y ante el surgimiento de una diversidad y pluralidad de discursos alternos frente las políticas hegemónicas culturales, se han revelado en los últimos años otras manifestaciones de lo teatral, siendo un caso muy particular los trabajos del grupo Vueltabajo de Mayagüez. La contribución que lleva ejerciendo este grupo en pocos años de existencia, me da pie para continuar con mi reflexión sobre la producción cultural teatral contemporánea en Puerto Rico que fue iniciada con el libro Para que no se nos olvide: ensayos de interpretación sobre un teatro puertorriqueño marginal, Premio Internacional de Literatura del Instituto de Cultura Puertorriqueña, 2013.

           
 Pues bien, continuando con estas reflexiones anteriores, en esta ocasión me dirijo a demostrar una vez más que los discursos que se usaron a través del teatro para construir un modelo de lo que debe ser la cultura y la nación, se recartografían en otros espacios urbanos o no urbanos fuera de La ciudad letrada capitalina. El grupo "Vueltabajo" de Mayagüez descartografía y recartografía los límites de dicha ciudad, y se concentra en un movimiento nomádico en la Isla, Barcelona y Nueva York, amenazando al elitismo social y a la inteligencia nacional y cultural que el teatro puertorriqueño utilizó como órgano motor escriturario y simbólico en La ciudad letrada. 

Su trabajo se inclina hacia un cuestionamiento y desenmascaramiento de aquellos valores tradicionales que la élite letrada acentuaba desde su propio derrotero como clase burguesa criolla hacendada, que se resiste a la norteamericanización, y que construye un discurso exclusivista que marca su hispanofilia, su racismo, su clasicismo, su misoginia y su privilegio como clase ilustrada para educar al pueblo.

            En el libro La ciudad letrada de Ángel Rama (1983) se explica que el discurso hegemónico que forma, compone y define la nación y la cultura tiene tendencias a la “homogeneización e higienización” por medio de la escritura (91). Según, el crítico:

                       [se construye un] discurso autónomo que esboza la formación de la nacionalidad y establece admirativamente sus valores […] Edifica el culto a los héroes, situándoles por encima de las ficciones políticas y tornando los símbolos del espíritu nacional; disuelve la ruptura de la revolución emancipadora que habían cultivado los neoclásicos y aún los románticos, recuperando la Colonia como la oscura cuna donde se había fraguado a la nacionalidad; redescubre las contribuciones populares localistas, como formas incipientes del sentimiento nacional y, tímidamente las contribuciones étnicas mestizas. Sobre todo, confiere organicidad al conjunto, interpretando este desarrollo secular desde la perspectiva de la maduración nacional del orden y progreso que lleva delante al poder (91).

De ahí que no sólo la descartografía y recartografía del grupo Vueltabajo se nutra de lo espacial, sino que integra otras disciplinas a la teatralidad, desestabilizando la razón logocéntrica y purista del discurso paternalista de La ciudad letrada a través de  propuestas transdisciplinarias. En ello, observamos que se vale de otras expresiones estéticas y amplía las fronteras que limitan la definición epistemológica y hermenéutica de lo que es la práctica de la teatralidad.

            Desde la década del treinta, se ha visto a través de la historia del teatro puertorriqueño la formación de unas instituciones culturales de una Ciudad letrada  (Universidad de Puerto Rico, Departamento de Estudios Hispánicos, Departamento de Drama o el Instituto de Cultura Puertorriqueña, por decir algunas) donde se han construido un discurso canónico de lo nacional, llámese pedreriano o marquesiano que es quien ha determinado por varias décadas “los parámetros ideológicos […] que determinan y definen lo que es, o no es, “teatro puertorriqueño” (Sandoval 13).  

            Entendiendo que la Ciudad letrada es una metáfora para la ciudad ideal que se formó en la época colonial para ordenar sus signos, legitimándose mediante “la concentración, el elitismo y la jerarquización de una estricta minoría” (Rama, La ciudad letrada 41), el teatro se utilizó como género de máxima difusión y recepción de sus ideologías dominantes (Gelpí 121) en oposición a la norteamericanización colonial insular. Es decir, la construcción de un discurso monológico que representa una identidad y una cultura puertorriqueñas monolíticas, así como la definición de una teatralidad de lo puertorriqueño que revele un carácter homogeneizante. De esta manera, se procederá a resaltar a través del teatro un estilo dramatúrgico hegemónico, un espacio nacional simbólico, la ciudad capitalina, San Juan, generando un discurso nacional totalizante antinorteamericano que invisibiliza la pluralidad, la heterogeneidad y la multiplicidad de diferencias puertorriqueñas y sus manifestaciones teatrales que descartografían la estructura monológica de dicho discurso.

            No es de extrañar, entonces, que veamos cómo con los trabajos del grupo Vueltabajo se quebrantan las reglas mediante el experimento del lenguaje escénico, dramatúrgico, corporal, crítico e identitario. A la misma vez, entendemos que la experiencia performativa que brinda el grupo cuestiona estéticamente e ideológicamente a la hegemonía desde la indeterminancia, la liminalidad, la intertextualidad, la autorreferencia, el eclecticismo, la fragmentación, la repetición y la ambigüedad, superando la representación teatral de lo puertorriqueño que impuso el discurso hegemónico de La ciudad letrada.

            El grupo Vueltabajo constó de ocho miembros en sus inicios--Eury G. Orsini, Zuleira Soto-Román, Raúl Reyes Arias, Gina Montes, Christie Nieves Vázquez, Limary Ruiz Aponte, Omar Iloy y Milton Ramírez Malavés--y se conocieron en el Recinto Universitario de Mayagüez donde creaban piezas teatrales integradas a las disciplinas de la danza, el circo y la música experimental y donde se formaron en la disciplina teatral con maestros, como Félix Díaz, Aravind Adyanthaya y Teófilo Torres. Sus trabajos ocuparon espacios públicos, plazas, calles, lugares abandonados, y se dirigieron no sólo a Barcelona, España donde se iniciaron, sino también a Mayagüez, a otros pueblos limítrofes, a otros pueblos de la Isla, incluyendo San Juan, la ciudad capitalina y más tarde, a la Ciudad de Nueva York. Después que terminaron sus estudios en la universidad partieron algunos integrantes a Barcelona, España donde:

                        sus miembros entendieron la importancia de hacer arte fuera de las salas                         de teatros y las galerías. Para trascender artísticamente, los jóvenes se                              [recrearon] de poesía, literatura, danza y performances en los distintos                             espacios públicos de la Isla. Para el grupo ocupar espacios públicos es                              traer el arte al pueblo. Traer participación colectiva a través de las artes.   

               Cuando regresamos de España, nos dimos cuenta de que la calle es el primer lugar que tenemos que ocupar. Por eso de que la gente no va a la plaza y no se ven las caras. Queremos eliminar la idea del arte burgués.("Blog Vueltabajo")

            El grupo crea talleres, enseña cursos, establece residencias para artistas internacionales con representaciones transdisciplinarias en lo que denominan el Semillero Artístico. Estos artistas multidisciplinarios adoptan su nombre en Barcelona, Cataluña tiene como objetivo "de habilitar y activar un espacio para la investigación y formación artística enfocada en el teatro como medio" ("Blog Vueltabajo"). 

       Sus miembros llevan más o menos 15 años de formación y estudio, y dentro de sus representaciones han abarcado variadas piezas para públicos diversos. A través del laboratorio de investigación y experimentación transdisciplinaria se incluye al teatro, la danza, el performance, la poesía, el sitio específico, las artes visuales, el video arte y el arte sonoro.  Para ello, se ha nutrido de las vanguardias de principios del s. XX: dadaísmo, futurismo, surrealismo y cubismo; El Teatro de la Crueldad de Antonin Artaud; El Teatro Pobre de Grotowski; El Teatro de la Muerte de Tadeusz Kantor; El Teatro Antropológico de Eugenio Barba; El Teatro Pánico de Fernando Arrabal y Alejandro Jodorowski; y El Nuevo Teatro Pobre de América de Pedro Santaliz, por nombrar algunos. También han sido influenciados con los trabajos de artistas locales establecidos, como: Myrna Renaud, Deborah Hunt y Tere Marichal.  

         Entre las exploraciones con las cuales se alimentan para sus trabajos se encuentran la actuación, la voz, la conciencia corporal y espacial, la improvisación, el juego, la utilización de textos no dramáticos y la utilización de medios. Con ellos se han unido otros artistas de diferentes disciplinas, como: "el colectivo de artes plásticas y música experimental, Matotumba; el grupo de danza, EnSitu Danza; el grupo de improvisación cuerpo y palabra, Lengua Sorda; el grupo de cuenta cuentos y teatro, Ágape Teatro; el colectivo de teatro y artes callejeras, Columpio y Casa Múcaro que trabaja máscaras, títeres e instrumentos" ("Blog Vueltabajo"). 

        Entre las obras que han creado todos estos años están: "Leins", "Lágrimas de oro" (2012), "Composición 1" (2013-2014), "Perro trailer", "El visitante en la oscuridad" "6 semilla de microteatro", "Pliegues" (2013), "Los doh coSos esoh" (2014), "Proyecto R" (2014), "Narices negras" (2014), "Micromundos" (2014) y "Conversaciones dE SaGraDas" (2016).

          El grupo da importancia en hacer arte en espacios públicos porque sirven como un instrumento "de expresión para la sociedad. Las artes le dan voz a nuestra sociedad. para dejar saber aspectos sociales y políticos. Pero también dejamos ver los aspectos estéticos del arte” ("Blog Vueltabajo"). 

           También ayuda a permanecer activas "las plazas, parques y áreas recreativas para así anular la percepción de que son lugares inseguros y de alta incidencia criminal" ("Blog Vueltabajo"). La recepción del público hacia el grupo ha sido positiva y de mucho servicio de apoyo comunal y de comercios locales. Según miembros del grupo ante la crisis por la que atraviesa el país hay que salir a la calle para explicar a la gente lo que se trama en la política partidista por varios años. Por esto, proponen establecer comunidades, reocupar espacios donde se activen coloquios, reformular la participación social y agencial de los ciudadanos con convicción, utilizando sus habilidades, sus talentos desde una transparencia sólida como artistas y seres humanos. 

       Salen a la calle ante la necesidad de espacios culturales asequibles para "transformar la cotidianidad, para gestar un lugar en la vida de las comunidades a la que pertenecen y para que [sus] voces e inquietudes no sean [confundidas]". Así en los últimos años sus propuestas se han dirigido a construir proyectos teatrales multidisciplinarios, crear "gestiones y estéticas independientes", a retornar a las plazas de los pueblos que hagan llamados a las familias, a ocupar espacios de encuentros sin agendas personales y sin caer en "la vulgaridad ni en la enajenación social que domina la cultura del país"("Circo, "Blog Vueltabajo").

            En conclusión, los trabajos del Grupo Vueltabajo y de otros colaboradores de las artes escénicas transdisciplinarias han descartografiado y recartografiado los límites de la metáfora de una Ciudad letrada nacional por varias razones y entre ellas por el elitismo de clase, la definición de una teatralidad puertorriqueña exclusiva de salas y espacios internos, la monolitización de una cultura teatral capitalina, los límites que categorizan al teatro sin nuevas propuestas y experimentaciones y la búsqueda de participación activa y agencial de los ciudadanos en estas nuevas manifestaciones de lo teatral.

Obras citadas:
"Blog Grupo Vueltabajo".
Gelpí, Juan.  Literatura y paternalismo en Puerto Rico.  Río Piedras: Editorial UPR,
1994.
Rama, Ángel.  La ciudad letrada.  Hanover, NH: Ediciones del Norte, 1984.
Sandoval, Alberto.  “Estudio preliminar a El Gran Circo Eucraniano”.  El Gran Circo

           Eucraniano.  San Juan , Puerto Rico: Editorial Plaza Mayor, 2004.  11-31.

Conversaciones de Sagradas: bosquejo para una reflexión




Conversaciones de Sagradas: bosquejo para una reflexión
Vueltabajo Colectivo

“…que se interrumpan las clases
por un performance es un privilegio”
-Eury G. Orsini
durante la intervención performática de
 Vueltabajo en el VI Coloquio Del Otro La’o.

            Conversaciones de Sagradas fue la cosecha de una receta simple: brincar cuica hasta el cansancio, leer el Manifiesto (Hablo por mi diferencia) de Pedro Lemebel y re-formular la cuarta escena de Madre Coraje de Bertolt Brecht. Una obra para el Coloquio Del Otro La’o por Vueltabajo y Matotumba.


I. Los hechos:
Regresamos al Colegio, a la academia. Pero esta vez no como estudiantes de arte sino como artistas. No como amateurs sino como profesionales. No como TeatRUM sino como Vueltabajo. Regresamos a hacer lo que hicimos durante tantos años: performear a lo dada.

II. Lo poco que cambian las instituciones:
            Llegamos a 'jociar' un parking. A tener que explicarle a los mismos guardias que no somos estudiantes; que sus multas y langostas nos la pelan. A negociar con los mismos conserjes y las mismas secretarias el uso del espacio frente al teatrito; que vamos a performear con o sin permiso. A ser el ruido que interrumpe el cotidiano académico.

III. Primer concepto:
            Conversaciones de Sagradas plantea la piratería como eje creador de los diálogos que se desarrollan en escena. Algo así como 'samplear' en el hip hop. Se toman las letras del autor de su preferencia, se cortan, se afinan, se editan y se usan sin reparo alguno. Somos crías de la piratería. Conocemos de temas que no podemos citar. Gracias al internet.

IV. Curiosidades:
·       El título de la obra aparece en el programa del coloquio como Conversaciones de Sangradas. Durante el desarrollo del proyecto pasó a ser Conversaciones de Sagradas.
·       La soga de rappelling se trancó. Razón por la cual Eury queda suspendido desde el alero del segundo piso de Chardón sin completar el descenso.
·       Dos de los autores pirateados durante la pieza se encontraban entre el público.

V. Una profesora deviene performance:

            Cuando comenzamos un performance, no importa lo que suceda, debe continuar. En el 3er piso una profesora quiso detener el ruido que interrumpía su clase. Su acción hizo que toda la primera parte cambiara el rumbo planificado, generó conversación, cuestionamiento, discusión, entre ella, performerxs, público y estudiantes. Las preguntas todavía están sobre la mesa. ¿es más importante la clase o el performance? ¿es más importante el currículo o la conversación?
            Al terminar, la profesora muestra un cambio de actitud señalando que ella no tenía conocimiento del evento; que de saberlo no hubiera intervenido, que para ella el arte es muy importante. Independiente a los hechos, su intervención afectó de tal manera la pieza, que un remontaje tendría que reflejar el suceso.

VI. Participación del público:
·       Mover los pupitres del salón de clases al patio
·       Ir a la casita/trinchera a tomarse fotos en el área de fumar
·       Regresar pupitres al salón de clases ya terminado el evento
                         
VII. A favor de la constante contradicción:
·       El grafiti se interviene por lxs performerxs para facilitar su limpieza en solidaridad con la clase trabajadora. Con conserje aliado y parte de la lucha.
·       La pieza-instalación creada para el coloquio con material que resistiera las inclemencias del tiempo fue removida por las "autoridades" del recinto.   

VIII. Final:
            Casa Múcaro se hace cargo de cerrar la pieza.  Interés particular en el cambio de escala, desde la monumentalidad del edificio Chardón hacia lo focalizado del teatrino de cartón.  Una intervención mágica que revuelca toda la atmósfera antes creada. Entra un mundillo de títeres, construidos con materiales de la basura, que interrumpe la burbuja performática.  Es ahí, en la interrupción, donde reside el planteamiento queer del trabajo. En moverse por episodios cambiantes, mutar los motivos predichos, incomodar y responder a la naturalidad cotidiana.



[1] Retirada es el acto de hacer texto hablado (poesía, diálogos, cuentos, discusiones) tomando palabras al azar de distintos libros y manifiestos.